Qué incluye y cómo se reparte el presupuesto
El configurador reparte el dinero entre las cuatro piezas según el uso: en juego pesa más la pantalla y el ratón; en trabajo, la silla y el monitor. La tabla de reparto de más abajo muestra el porcentaje y el importe orientativo de cada pieza, y lo que cuesta la pieza elegida en este setup.
Las piezas se calculan con el mismo algoritmo que el configurador, así que si cambias el presupuesto o el uso allí obtendrás otro setup con el mismo criterio.
Cómo elegir el monitor
Estos son los datos que conviene mirar en la ficha de cualquier monitor:
- Tamaño y resolución. A 24″ lo habitual es Full HD (1920 × 1080); a 27″, QHD (2560 × 1440); en formatos panorámicos de 34″, UWQHD (3440 × 1440). A igual tamaño, más resolución significa más nitidez y más carga para la tarjeta gráfica.
- Frecuencia de refresco. Se mide en hercios (Hz) y expresa cuántas veces por segundo se actualiza la imagen. 60 Hz es lo estándar en ofimática; 144 Hz o más se nota en juegos rápidos.
- Tipo de panel. IPS ofrece buenos ángulos de visión y colores; VA, más contraste; OLED, negros puros y tiempos de respuesta muy bajos, con un precio más alto.
Cómo elegir el teclado y el ratón
En el teclado importan tres cosas: el formato (60 %, TKL o 100 % según si necesitas teclado numérico y cuánto espacio tienes en la mesa), el tipo de interruptor (lineal, táctil o magnético, con distinta sensación al pulsar) y la conexión (cable, Bluetooth o inalámbrico de 2,4 GHz).
En el ratón, el peso (los ligeros se mueven con menos esfuerzo), el sensor, la frecuencia de sondeo (cuántas veces por segundo informa de su posición) y la conexión. Los DPI altos son un dato de marketing: lo que importa es el sensor, no la cifra máxima.
Cómo elegir la silla
Antes de mirar el diseño, comprueba las regulaciones: altura del asiento, inclinación del respaldo, soporte lumbar y tipo de reposabrazos (2D, 3D o 4D según cuántos ajustes permitan). También el peso máximo que soporta y el material del respaldo (tela, malla o similar), que influye en la ventilación.
Cuándo tiene sentido subir o bajar de presupuesto
A 2.000 € el presupuesto ya no es el límite, sino el espacio y el uso: el tamaño de la pantalla que cabe en tu mesa, el tipo de teclado que prefieres o las horas que pasas sentado. Si te sobra presupuesto, valora también la iluminación, el soporte del monitor o una alfombrilla amplia.